Investigación determina que el número de especies de abejas aumenta significativamente en paisajes con mayor cobertura de bosque nativo
Un estudio desarrollado por la Universidade Estadual de Santa Cruz, Universidade do Estado de Mato Grosso, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia, Instituto Nacional da Mata Atlántica e Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) revela que la cobertura forestal del paisaje es determinante para conservar la diversidad de abejas, mientras que las avispas sociales muestran mayor tolerancia al manejo agrícola.
La investigación, desarrollada por José Victor A. Ferreira, José Carlos Morante-Filho, Danielle Storck-Tonon, Víctor Arroyo-Rodríguez, Marina G. Figueiredo, Deborah Faria, Alexandre Somavilla, José Augusto dos Santos-Silva, Thiago Mahlmann, Marcio L. Oliveira y Maíra Benchimol, señala que las plantaciones de cacao bajo sombra, conocidas como sistemas agroforestales (el sur de Bahía son conocidos localmente como “cabrucas”), pueden ser aliadas importantes para la conservación de la biodiversidad, pero su valor depende en gran medida del paisaje que las rodea.
El equipo de investigación evaluó 29 agroforestales de cacao en el sur del estado de Bahía, una región reconocida tanto por su producción cacaotera como por albergar uno de los ecosistemas más amenazados del planeta. Mediante trampas especializadas, los científicos registraron más de 600 insectos pertenecientes a 62 especies de abejas y avispas sociales.
Los resultados fueron claros: el número de especies de abejas aumenta significativamente en paisajes con mayor cobertura de bosque nativo en el paisaje. Además, la composición de especies de abejas estuvo influida por la diversidad de árboles de sombra dentro de las plantaciones.
Agroforestales con mayor variedad de árboles tienden a albergar comunidades de abejas más diversas, probablemente porque ofrecen una mayor gama de recursos florales. En contraste, las avispas sociales mostraron una mayor tolerancia a las prácticas de manejo agrícola.
El estudio encontró que, en paisajes con poca cobertura forestal, una mayor intensidad de manejo dentro de las plantaciones de cacao puede incluso favorecer el número de especies de avispas.
Esta diferencia se debe a la mayor plasticidad ecológica de las avispas sociales, que pueden aprovechar mejor los recursos disponibles en ambientes modificados por el ser humano, como mayor disponibilidad de presas o sitios de anidación.
Los hallazgos tienen implicaciones importantes para la sostenibilidad de la producción de cacao. Aunque los sistemas de cacao bajo sombra ya son reconocidos por su valor ecológico, el estudio subraya que no basta con conservar árboles dentro de las fincas: también es fundamental mantener y restaurar los bosques a escala del paisaje.
El estudio concluye que las estrategias de manejo agrícola deben considerar simultáneamente las prácticas locales dentro de las fincas y la conservación del paisaje circundante. Mantener bosques, diversificar árboles de sombra y evitar la intensificación extrema podrían generar escenarios “ganar–ganar” para la biodiversidad y la producción de cacao.
El estudio completo, que está vinculado a un proyecto más amplio, la “Economía de Cabrucas”, lo encuentra aquí: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2530064426000040?via%3Dihub
El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.
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