11: Áreas Protegidas (17%, 10%) eficaz

 

Para 2020, al menos el 17% de las zonas terrestres y de las aguas interiores y el 10% de las zonas marinas y costeras, especialmente las que revisten particular importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas, se habrán conservado por medio de sistemas de áreas protegidas administrados de manera eficaz
y equitativa, ecológicamente representativos y bien conectados, y de otras medidas de conservación eficaces basadas en áreas, y estas estarán integradas a los paisajes terrestres y marinos más amplios.
A. Descripción de como el Ecuador ha contribuido al logro de esta Meta de Aichi

En relación a la Meta Aichi No 11, que establece que “Para 2020, al menos el 17 % de las zonas terrestres y de aguas continentales y el 10 por ciento de las zonas marinas y costeras (…)”, uno de los componentes del indicador del Plan Nacional de Desarrollo es la superficie bajo conservación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas; de acuerdo a los resultados obtenidos al cierre del 2017 (más aún con las áreas creadas durante este año 2018), el Ecuador cumplió y sobrepasó la meta propuesta. Los resultados obtenidos al 2017 es de 20,03% de la zona terrestre (incluido el Parque Nacional Galápagos) y el 12,07% de la zona marina (incluido la Reserva Marina de Galápagos) si se incorpora la superficie del 2018 (la creación de las áreas protegidas: Río Negro – Sopladora y Tambillo) el porcentaje de superficie protegida terrestre sube a 20,16%.

 Esto refleja la responsabilidad asumida por el país para el cumplimiento de los compromisos con la CDB y las Metas Aichi. Sin embargo, la situación económica actual se presenta como un reto para el sostenimiento y fortalecimiento de la gestión del SNAP, para lo cual se requiere el aporte de diferentes frentes, sobre todo de cooperación internacional. 0Estudio Necesidades-SNAP-ARTE-FINAL-To-Webpdf

El Ecuador cuenta con un nuevo Código Orgánico Ambiental (COA), el cual sustituye a la antigua Ley Forestal y de Conservación de áreas naturales y vida silvestre que fue elaborada en 1981, armonizándose con la Constitución y el nuevo marco legal. Esta situación permite abordar temas sensibles como la tenencia de la tierra dentro de áreas protegidas. Asimismo se está fortaleciendo la Dirección Nacional de Biodiversidad como entidad responsable de la gestión de las áreas protegidas e inclusive se han viabilizado propuestas para el cumplimiento del COA, en cuanto a la actualización del modelo de gestión del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). http://www.ambiente.gob.ec/codigo-organico-del-ambiente-coa/

Existen varias actividades de orden técnico. Sin embargo, es importante resaltar que actualmente se está realizando la evaluación del Plan Estratégico del SNAP y se procederá a la actualización del mismo con una visión a corto, mediano y largo plazo, que el Estado ecuatoriano requiere para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)

La gestión en el manejo de las Áreas Protegidas se evalúa anualmente, desde el 2014, a través de la metodología para la Evaluación de Efectividad de Manejo, mediante la observación de un incremento en la eficacia de manejo en las áreas que conforman el Subsistema Estatal. Sin embargo, aún es necesario adaptar la metodología para el caso de los Subsistemas Privados y Comunitarios. Evaluacion de Efectividad de Manejo del Patrimonio de Areas.pdf

El SNAP cuenta con una Estrategia de Sostenibilidad Financiera que visualiza diferentes mecanismos de financiamiento como una nueva propuesta para el cálculo de tasas y tarifas, convenios y concesiones de infraestructura de uso público, mecanismo de fondos concursales para incrementar la gestión participativa de actores locales, mecanismos de Responsabilidad Social Corporativa, y el fortalecimiento institucional que permita un nuevo modelo de gestión, propuestas que se gestionaron a través Proyecto de Sostenibilidad Financiera del SNAP. 

https://www.youtube.com/watch?v=tYd98596IpY&t=25s

https://www.youtube.com/watch?v=vSR-obEXMKE

Estos mecanismos requieren posicionarse con fuerza, sobre todo ahora que se cuenta con el Fondo de Inversiones Ambientales Sostenible o FIAS, situación que hace posible optimizar los mecanismos diseñados, no sólo para la reducción del gasto, sino también para la generación de ingresos. 

En cuanto a la participación de los pueblos y las comunidades indígenas en la gestión de las Áreas protegidas, se destaca que 1.964 hectáreas del Bosque Protector Tambillo fueron declaradas como la primera Área Protegida Comunitaria del Ecuador en mayo del 2018. Veinte familias del Azuay han conservado estos bosques por más de 40 años; hoy, a través de la cooperativa de desarrollo Jima Ltda., asumen con responsabilidad su administración para garantizar los derechos de su Biodiversidad y su Integridad Biológica. 

 https://www.derechoecuador.com/registro-oficial/2018/07/registro-oficial-no292-jueves-26-de-julio-de-2018-

Por otro lado, en varias de las áreas protegidas del Subsistema estatal, en cuyo interior existen comunidades y pueblos indígenas, se cuenta con mecanismos de planificación y uso de los recursos existentes en el espacio ocupado por dichas comunidades. Así por ejemplo las comunidades que viven al interior de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, cuentan con Convenios y Planes de manejo comunitario que guían sus actividades al interior de dicha área protegida.

La parte Sureste del territorio ecuatoriano aún no cuenta con alguna categoría de protección; probablemente se deberá crear áreas de conservación provincial o comunitaria, pero asimismo deberá considerarse la fragilidad y complejidad de estos territorios por la presencia de nuevas adjudicaciones para proyectos extractivos. Una de las estrategias para la conservación de nuevas áreas también puede tener en cuenta la declaratoria de corredores biológicos que se puedan incorporar al SNAP.

Adicionalmente, existen iniciativas a nivel binacional y regional a través de las cuales los países aúnan esfuerzos para realizar acciones de conservación y uso sostenible de la biodiversidad, procurando contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones locales; tal es el caso de las Agendas Binacionales Colombo-ecuatoriana, la Red Binacional de Áreas Protegidas del Sur del Ecuador y Norte del Perú, el Programa Trinacional entre Ecuador, Perú y Colombia, la Integración de Áreas Protegidas Amazónicas y la Red Latinoamericana de Cooperación Técnica en Parques Nacionales, otras Áreas Protegidas, Flora y Fauna Silvestres (REDPARQUES).

Sin duda el establecimiento de Áreas Protegidas es importante para la riqueza biológica y un banco genético; sin embargo, no son totalmente eficaces para lograr proteger y conservar la biodiversidad, razón por la cual el enfoque dentro del SNAP constituye una alternativa y garantiza la conservación de especies focales. Sin embargo, la eficacia de la gestión continúa siendo un limitante. A pesar de la inversión para el establecimiento de AP, su gestión ha sido importante pero no ha permitido una eficiente y eficaz gestión para los administradores de áreas; se cree que una posible alternativa debería ser el impulsar la autogestión con instituciones.

Para el caso de las Áreas de Conservación y Uso Sustentable (ACUS) el compromiso de las comunidades ha sido un logro obtenido. La idea de crear estas áreas de conservación tiene como propósito vincular a las localidades en una gestión compartida, cambiando el modelo tradicional de conservación en el cual sólo el estado, o la autoridad ambiental debe ponerse al frente de la gestión de un Área de Conservación. Solo como ejemplo, la provincia del Guayas cuenta con 18 Áreas de conservación municipal.

http://www.guayas.gob.ec/dmdocuments/medio-ambiente/publicaciones-ambientales/2013/2013-abril/PLANIFICACION%20AREAS%20DE%20CONSERVACION.pdf.

También, el proyecto de Paisajes y Vida Silvestre, así como el Programa de Apoyo al SNAP, apoyaron a gobiernos intermedios en la creación de ACUS en coordinación con las comunidades locales, así como en la elaboración y actualización de Planes de Manejo.

Se incluye además la sistematización del Foro sobre la Conservación de las Áreas Marino Costeras, desarrollado en el II Ciclo de Conferencias de socialización de este informe.

 

 

B. Describa otras actividades que contribuyen al logro de ésta la Meta de Aichi
Como parte del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2017 se planteó la meta: Al 2017, el Ecuador ha aumentado la proporción del territorio continental bajo conservación o manejo ambiental al 35,9%”, la misma que fue acogida como meta de la Estrategia Nacional de Biodiversidad 2015-2030. Este indicador tiene la particularidad de que además de considerar la superficie del Sistema Nacional de Áreas Protegidas también se incluye la Superficie de Bosque y Vegetación Protectora, superficie de bosque nativo conservado a través del Proyecto Socio-Bosque y Socio-Manglar. Como resultado final de este indicador se llegó al 35,03% del territorio continental bajo conservación o manejo ambiental, muy cerca del cumplimiento de la meta.

En el actual Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021 se estableció la meta: “Mantener el 16% de territorio nacional bajo conservación o manejo ambiental al 2021”, y su seguimiento a través del indicador “Proporción de territorio nacional (continental, insular y marino) bajo conservación o manejo ambiental”; este indicador, a diferencia del anterior Plan Nacional de Desarrollo 2013-2017, considera el territorio total nacional, toda vez que se determinaron los límites marítimos que permite estimar la superficie marina jurisdiccional. Adicionalmente y de acuerdo al Código Orgánico del Ambiente se establece la necesidad de afinar los límites de las Áreas Protegidas y fortalecer su gestión, por lo que el trabajo del Ministerio del Ambiente se direccionará en ese sentido. Al finalizar el 2017 el valor de este indicador es de 16,44%.