Los primeros murciélagos probablemente se originaron en Europa
Los primeros murciélagos probablemente se originaron en Europa hace aproximadamente 65 millones de años y ya contaban con la capacidad de ecolocalizar, según un nuevo estudio internacional que reconstruye con gran detalle la historia evolutiva de este grupo de mamíferos. La investigación, desarrollada por científicos de más de 100 instituciones nacionales y extranjeras, entre ellas el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), integra información genómica, morfológica y fósil para reconstruir el árbol evolutivo de los murciélagos.
El estudio, desarrollado en el marco del consorcio internacional Bat1K y en el que participó el investigador Francisco X. Castellanos, analizó 103 especies de murciélagos, incluidas 42 nuevas secuencias genómicas de alta calidad. Los resultados proponen un escenario diferente al planteado por algunas hipótesis anteriores: los primeros murciélagos probablemente surgieron en Europa durante el Paleoceno tardío y, posteriormente, sus linajes se dispersaron hacia África y, desde allí, hacia otras regiones del planeta.
La investigación también aporta nuevas evidencias sobre uno de los rasgos más característicos de los murciélagos: la ecolocalización laríngea. Al incorporar al análisis al fósil †Vielasia, perteneciente a un grupo de murciélagos tempranos denominado Eochiroptera, los investigadores respaldan la hipótesis de que esta adaptación ya habría antecedido a la diversificación de los murciélagos modernos.
Este resultado es especialmente relevante porque los primeros fósiles conocidos de murciélagos, de aproximadamente 56 a 52 millones de años, ya presentan características asociadas con el vuelo activo y la ecolocalización. Sin embargo, la escasez y fragmentación del registro fósil había dificultado determinar con precisión cuándo y dónde aparecieron estos rasgos.
Para reconstruir esta historia, los investigadores combinaron secuencias genómicas completas con información morfológica de especies actuales y fósiles; y además metodologías que incorporan la deriva continental junto a su alta movilidad. En total, analizaron 699 caracteres morfológicos correspondientes a 65 especies, entre ellas 44 especies fósiles anteriores al Cuaternario.
La integración de estas diferentes fuentes de evidencia permitió construir una hipótesis evolutiva que no depende únicamente de la información genética, sino que también incorpora las características biogeográficas, y de especies que vivieron hace millones de años y que hoy solo conocemos a través del registro fósil.
El trabajo reúne además genomas a escala cromosómica de representantes de las 21 familias de murciélagos reconocidas actualmente. Esta amplia base de datos permitió revisar relaciones evolutivas que durante décadas habían permanecido sin resolver.
Uno de los resultados principales corresponde a la posición de Myzopodidae, una pequeña familia monotípica endémica de Madagascar cuyos integrantes presentan estructuras similares a ventosas en sus pulgares y patas traseras y la cual se hipotetizaba formaba parte de la superfamilia Neotropical Noctilionoidea. Sin embargo, los diversos análisis filogenéticos respaldan su ubicación como el linaje de divergencia más temprana dentro de Vespertilionoidea.
Asimismo, el estudio identifica a las superfamilias Emballonuroidea y Vespertilionoidea como grupos hermanos, un resultado que plantea la necesidad de revisar algunas relaciones establecidas en la clasificación evolutiva tradicional de los murciélagos. Estas relaciones fueron respaldadas mediante diferentes conjuntos de datos genómicos, incluyendo una región altamente conservada del cromosoma X, y métodos de análisis de vanguardia.
Otro de los resultados destacados corresponde a la reconstrucción del cariotipo ancestral de los murciélagos. A partir de la comparación de los 103 genomas, los investigadores identificaron 26 cromosomas ancestrales.
El análisis indica que la evolución cromosómica de los murciélagos estuvo marcada principalmente por fusiones de cromosomas ancestrales, un patrón identificado en 100 de los 103 genomas analizados.
La reconstrucción coincide con predicciones realizadas anteriormente mediante estudios citogenéticos, pero proporcionan un panorama más claro sobre su posible número diploide, y confiere una historia más comprensiva sobre su composición y estructura cromosómica, y posible contenido genético.
Actualmente existen más de 1.500 especies de murciélagos, que representan más de una quinta parte de todas las especies de mamíferos existentes. Su diversidad ecológica es igualmente extraordinaria: existen especies insectívoras, frugívoras, nectarívoras, carnívoras, piscívoras e incluso hematófagas.
La publicación completa se encuentra aquí: https://www.nature.com/articles/s41586-026-11007-3
El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.
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