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Investigación presenta la primera evidencia serológica de exposición a patógenos asociados al ganado en tapires andinos

Un estudio desarrollado por investigadores de Cheyenne Mountain Zoo, Giraffe Veterinary Services, Fundacion Oso Andino, Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), Colorado State University y Smithsonian National Zoo and Conservation Biology Institute presenta la primera evidencia serológica de exposición a patógenos asociados al ganado en tapires andinos (Tapirus pinchaque) que habitan en estado silvestre en el Parque Nacional Cayambe-Coca, uno de los principales refugios de esta emblemática especie en Ecuador.

Los investigadores, Liza Dadone, Armando Castellanos, Barb Wolfe, Jorge Brito, Melchor Ascanta, Patricio Cruz y Budhan S. Pukazhenthi, analizaron muestras de sangre obtenidas de ocho tapires andinos durante actividades de conservación realizadas entre 2016 y 2018.

Los análisis permitieron detectar anticuerpos contra Brucella spp. y Leptospira spp. en dos individuos diferentes, mientras que el resto de animales resultó negativo para otros patógenos de importancia veterinaria y zoonótica, como la diarrea viral bovina, el herpesvirus bovino, el virus de la estomatitis vesicular y los virus de encefalitis equina oriental y occidental.

Los investigadores señalan, además, que la presencia de anticuerpos no significa que los animales estuvieran enfermos, sino que estuvieron expuestos previamente a estos microorganismos. Ninguno de los tapires presentó signos clínicos de enfermedad durante su captura y evaluación veterinaria.

El tapir andino es considerado la especie de tapir más amenazada del mundo y está catalogado en peligro de extinción. Su distribución se limita a los ecosistemas altoandinos de Colombia, Ecuador y Perú, donde enfrenta amenazas como la pérdida y fragmentación del hábitat, la cacería y, potencialmente, la exposición a enfermedades que circulan entre la fauna silvestre, el ganado y el ambiente.

El estudio resalta que los paisajes andinos donde conviven, áreas protegidas, actividades agropecuarias y fauna silvestre favorecen la circulación de algunos patógenos. Sin embargo, los autores enfatizan que los resultados no permiten identificar el origen de la exposición ni concluir que el ganado sea la fuente directa de transmisión, ya que estos microorganismos también pueden mantenerse en la fauna silvestre o persistir en el ambiente.

Los científicos destacan la necesidad de fortalecer programas permanentes de monitoreo sanitario de la fauna silvestre bajo el enfoque Una Salud (One Health), que integra la salud de los animales, las personas y los ecosistemas. Este tipo de vigilancia permitirá comprender mejor la dinámica de los patógenos y diseñar estrategias más efectivas para proteger al tapir andino y otras especies nativas.

En Ecuador, la producción ganadera (en particular la de bovinos) está muy extendida por los paisajes andinos, incluidas áreas adyacentes y, en algunos casos, superpuestas con áreas protegidas. Los patógenos endémicos del ganado incluyen Brucella spp., Leptospira spp., el virus de la diarrea viral bovina (BVDV) y el herpesvirus bovino 1 (BoHV-1).

Las áreas protegidas como el Parque Nacional Cayambe-Coca desempeñan un papel fundamental en la conservación de las poblaciones restantes de tapir de montaña. Sin embargo, los límites de las áreas protegidas no necesariamente impiden la transmisión de enfermedades cuando los animales domésticos y la fauna silvestre comparten paisajes.

El ganado puede entrar en las áreas protegidas para pastar, y las especies de fauna silvestre de amplio rango pueden desplazarse más allá de los límites del parque hacia paisajes agrícolas adyacentes. En este contexto, las enfermedades infecciosas asociadas con el ganado pueden representar una consideración adicional para la conservación.

La publicación completa se encuentra aquí: https://www.frontiersin.org/journals/veterinary-science/articles/10.3389/fvets.2026.1811096/full

El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.

Unidad de Comunicación Social

Instituto Nacional de Biodiversidad, entidad adscrita al Ministerio de Ambiente y Energía

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