La rata chinchilla boliviana está compuesta por al menos tres linajes genéticos profundamente diferenciados
Investigadores de University of Wisconsin, Colección Boliviana de Fauna, Centro de Biodiversidad y Genética, Universidad Mayor de San Simón, University of Oxford, Texas Tech University e Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) descubrieron que la rata chinchilla boliviana (Abrocoma boliviensis), una de las especies de mamíferos más raros y amenazados de Sudamérica, está, genéticamente, compuesta por al menos tres linajes profundamente diferenciados.
El hallazgo, realizado por Daniela Arenas-Viveros, Teresa Tarifa, Marisol Hidalgo-Cossio, Omar F. Osco, Ximena Velez-Liendo, trabajando en el laboratorio de Jorge Salazar-Bravo, representa un avance fundamental, y un punto de inflexión, para la conservación de esta especie endémica de los Andes bolivianos.
Los investigadores analizaron muestras genéticas de individuos procedentes de distintas localidades de Bolivia, utilizando tanto ADN mitocondrial como miles de marcadores genómicos distribuidos a lo largo del genoma. Los resultados revelaron una marcada estructura poblacional y la ausencia casi completa de intercambio genético entre los tres grupos principales, lo que indica que estas poblaciones han seguido trayectorias evolutivas independientes durante miles de años.
La rata chinchilla boliviana es un roedor endémico de los bosques montanos del centro este y sur de Bolivia. Desde su descripción científica en 1990, se han registrado menos de una veintena de individuos, lo que la convierte en una de las especies de mamíferos menos conocidas del continente. Actualmente está catalogada como En Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Además, la especie es considerada una especie EDGE (Evolutionarily Distinct and Globally Endangered), una categoría especial y reservada para especies en riesgo de extinción y cuya pérdida sería evolutivamente catastrófica e irrecuperable para la biodiversidad global. Ambas clasificaciones están influenciadas por una distribución restringida, la fragmentación de sus poblaciones y la continua pérdida de hábitat causada por la expansión agrícola, la deforestación y otras actividades humanas. La clasificación como especie EDGE esta basada en que la especie representa una rama larga y aislada del árbol de la vida, es decir, que tiene pocos o ningún pariente cercano vivo.
Los análisis genéticos permitieron identificar tres grupos principales distribuidos en diferentes regiones de Bolivia, entre los cuales los niveles de divergencia genética eran considerablemente elevados y comparables a los observados entre especies distintas dentro de la misma familia de roedores.
El estudio también muestra que gran parte de la diversidad genética de la especie está distribuida entre los diferentes linajes. Esto significa que la desaparición de cualquiera de ellos implicaría una pérdida irreversible de patrimonio evolutivo.
Los enfoques moleculares y los análisis genéticos de poblaciones se han convertido en una práctica común en los estudios de conservación. El campo de la genética de la conservación identifica amenazas relacionadas con la baja densidad y el pequeño tamaño de las poblaciones, y proporciona herramientas para comprender mejor los procesos históricos y demografícos que hayan podido resultar en los patrones genéticos observados.
Este tipo de análisis, también puede contribuir a la gestión y conservación de especies al identificar qué poblaciones deben ser el foco de estos esfuerzos. Esto se puede lograr mediante el reconocimiento de unidades evolutivamente significativas (UES). Estas unidades se atribuyen cuando las poblaciones están altamente diferenciadas en su genética y ecología, presumiblemente porque cada unidad está en una ruta evolutiva diferente y potencialmente adaptativa.
Por ejemplo, estudios de genética de poblaciones de taxones en peligro de extinción o amenazados han encontrado evidencia de unidades evolutivamente significativas (UES) separadas en mamíferos, aves, reptiles y anfibios. Comprender el estado genético de las especies es esencial porque las poblaciones pequeñas son especialmente vulnerables cuando ocurre el agotamiento genético, lo que potencialmente compromete su supervivencia frente al cambio ambiental.
La publicación completa se encuentra aquí: https://link.springer.com/article/10.1007/s10592-026-01789-4
El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.
Unidad de Comunicación Social
Instituto Nacional de Biodiversidad, entidad adscrita al Ministerio de Ambiente y Energía

