131 especies de anfibios y 52 de reptiles habitan la cuenca alta del río Napo
Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) registró 131 especies de anfibios y 52 de reptiles en la cuenca alta del río Napo, una de las principales de la Amazonía y una de las más biodiversas del país.
El estudio, elaborado Carolina Reyes-Puig (asociada al INABIO), David Brito-Zapata, Juan M. Guayasamin, José Vieira y Diego F. Cisneros-Heredia (asociado al INABIO), se desarrolló en cinco localidades del oriente ecuatoriano, incluyendo áreas protegidas como los parques nacionales Sumaco y Llanganates, así como reservas municipales, privadas e indígenas.
Los investigadores, además, analizaron la composición y diversidad de estos grupos a lo largo de un amplio gradiente altitudinal, desde bosques amazónicos de tierras bajas hasta ecosistemas de páramo andino, y los resultados confirman que la región es un verdadero mosaico de biodiversidad, con comunidades faunísticas muy diferentes entre sí incluso a distancias relativamente cortas.
Uno de los principales hallazgos del estudio es que la mayor riqueza de especies se concentra en las zonas de menor altitud, particularmente en el área de Curaray, en la Amazonía baja. Sin embargo, las zonas montañosas, como el volcán Sumaco y la reserva La Bonita, albergan especies más restringidas y endémicas, muchas de ellas altamente vulnerables a la pérdida de hábitat y al cambio climático.
El estudio también advierte sobre el estado de conservación de estos grupos. A nivel global, entre el 13,7 % y el 18,3 % de las especies de anfibios y entre el 3,8 % y el 13,4 % de las especies de reptiles registrados se encuentran en categorías de amenaza, una cifra que aumenta a nivel nacional.
Los anfibios y reptiles son especialmente sensibles a amenazas como la deforestación, la minería, la contaminación del agua y el cambio climático. Por ello, los investigadores destacan que estos resultados constituyen una línea base fundamental para el monitoreo de la biodiversidad y para la toma de decisiones en conservación y ordenamiento territorial en la Amazonía ecuatoriana.
Estos grupos alcanzan su mayor diversidad en los ecosistemas tropicales, y Ecuador se ubica como el tercer país con mayor diversidad de anfibios y entre los diez primeros en riqueza de reptiles. Dada esta excepcional biodiversidad, los estudios centrados en la estimación de la diversidad en estos taxones son cruciales para comprender las tendencias poblacionales y permitir comparaciones a escalas temporales y espaciales.
Además de su valor para la conservación, la cuenca alta del río Napo se consolida como un laboratorio natural excepcional para estudiar cómo la altitud, el clima y la historia geológica influyen en la distribución de la vida en los trópicos, y la investigación es esencial para fundamentar las estrategias de conservación y mitigar los impactos de los cambios ambientales globales.
El estudio completo lo encuentra aquí: https://link.springer.com/article/10.1007/s42974-025-00285-y
El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.
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