Bosque La Esperanza en Manabí alberga al menos 26 especies de murciélagos
Un estudio desarrollado por investigadores de la Fundación Great Leaf, Universidad de Especialidades Espíritu Santo, Universidad Central del Ecuador, Programa de Conservación de Murciélagos de Ecuador, Universidad de Guayaquil e Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) confirma que el Bosque La Esperanza alberga al menos 26 especies de murciélagos, incluyendo especies amenazadas.
El estudio, desarrollado por Andrea E. Narváez, Kevin Peñafiel-Sancán, María Teresa López-Sáenz, I. Benjamín Navas, Ramón H. Zambrano y Jaime A. Salas, confirmó el extraordinario valor ecológico de este remanente de bosque ubicado en el cantón El Carmen, provincia de Manabí, al demostrar que constituye un refugio fundamental para la conservación de los murciélagos del noroccidente ecuatoriano.
Entre las especies registradas destacan el murciélago de nariz ancha de Thomas (Platyrrhinus dorsalis) y Neoeptesicus innoxius, ambas consideradas de prioridad para la conservación en Ecuador, además de otras especies catalogadas como Casi Amenazadas en la Lista Roja nacional.
El Bosque La Esperanza, con una superficie de apenas 15.2 hectáreas, se encuentra inmerso en un paisaje dominado por actividades agrícolas, lo que convierte a este fragmento de bosque en un refugio indispensable para la fauna silvestre. Los investigadores identificaron refugios naturales y artificiales utilizados por diversas especies de murciélagos, además de recursos esenciales como cuerpos de agua y disponibilidad de alimento.
Los resultados permitieron confirmar que el sitio cumple con los criterios establecidos por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos (RELCOM) para ser reconocido como un AICOM, convirtiéndose en el primero de la provincia de Manabí y el tercero localizado dentro del Chocó ecuatoriano.
Los autores destacan que el incremento de especies conocidas no fue producto únicamente del trabajo de campo, sino también de la integración de registros históricos depositados en la colección de mamíferos del Museo de Zoología QCAZ de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, lo que demuestra la importancia de las colecciones científicas para fortalecer el conocimiento sobre la biodiversidad.
El estudio también advierte que los murciélagos enfrentan amenazas crecientes derivadas de la expansión agrícola, la pérdida de hábitat y el uso intensivo de agroquímicos. Por ello, recomienda impulsar nuevas investigaciones en bioacústica, ecotoxicología y ecología de refugios que permitan comprender mejor la diversidad y el estado de conservación de estos mamíferos voladores.
Los investigadores enfatizan que proteger sitios como el Bosque La Esperanza no solo contribuye a conservar especies amenazadas, sino también a mantener los servicios ecosistémicos que brindan los murciélagos, como el control natural de insectos, la polinización y la dispersión de semillas, procesos esenciales para la salud de los ecosistemas y la producción agrícola.
La publicación completa se encuentra aquí: https://doi.org/10.59763/mam.aeq.v8i2.187
El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.
Unidad de Comunicación Social
Instituto Nacional de Biodiversidad, entidad adscrita al Ministerio de Ambiente y Energía

